Un día como hoy pero de 1973, un pequeño supermercado en Troy, Ohio se convirtió en el conejillo de indias del primer scanner comercial de código de barras. A las 8 am, Sharon Buchanan escaneó un paquete de chicles marca Wrigley y cambió la forma en la que compramos. El recibo de dicha transacción se encuentra exhibido en el museo Smithsonian.

Ahora solo hay que esperar el momento en el que comienzan a escanearnos a todos, dudo mucho que sea un evento tan jovial como el de los chicles.